¿Es bueno o malo consumir chicle? Foto vía Instagram: @stephynow

 

Siempre hemos escuchado mitos sobre si mascar chicle es bueno o es malo para nuestra salud. Lo cierto es que ni es bueno ni es malo, tiene tanto una serie de ventajas como desventajas, las cuales vamos a tratar a continuación.

Ventajas de mascar chicle

El efecto que hace sobre el estómago el acto de masticar chicle es el de engañarlo. Por tanto, si estamos llevando una dieta, son muchas las personas que mastican chicle para saciar las ganas de comer, aunque sólo sea momentáneo. De esta manera, tendremos algo en la boca que no produce calorías al cuerpo y te calma las ganas de echar algo de alimento al cuerpo.

Otra de las ventajas que encontramos en la acción de masticar chicle es la de calmar la ansiedad. Esta ansiedad puede provenir de distintos factores como el de dejar de fumar, así como cualquier fuente que nos produzca estrés al cuerpo.

Los chicles con gran potencial de sabor hacen que nuestra boca presente un mejor aliento, siendo esto una ventaja, ya que nos puede sacar de un buen apuro si queremos tener en el momento un aliento fresco y oloroso.

Foto vía Instagram: @snzial_
Foto vía Instagram: @snzial_

Desventajas de mascar chicle

Bajo ningún concepto debemos mascar chicle cuando estemos practicando deporte, ya que podemos tener algún susto.

Ya comentábamos antes que el chicle tiene efecto saciador, pero esto no quiere decir que con ello sea suficiente para perder peso. Debemos llevar una dieta equilibrada junto con ejercicio si nuestro cometido es quitarnos de encima esos kilos que nos sobran.

Todo en exceso es malo. Esta frase también tenemos que aplicarla a la acción de mascar chicle. No debemos abusar de él, ya que contiene aditivos y el hecho de engañar por mucho tiempo al estómago tiene repercusiones negativas en nuestra salud (gases, irritaciones…).

Por otro lado, no debemos olvidar que aunque contribuya a fomentar el buen aliento, no es sustitutivo a la obligación de cepillarse los dientes después de cada comida. Un acto no sustituye al otro, sólo lo complementa.

Autora: Natalia Barreto

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