Himmler y Hitler junto a otros altos cargos en una ceremonia. Foto vía Instagram: @pablohamlet

Autor: David Lorenzo

Hay momentos en los que la historia llega a superar la ficción y esta es una de ellas. Por lo general el mundo del ocultismo está más relacionado con los medios catódicos y con las novelas de misterio pero en este caso se nos presenta como algo muy real.

El nacionalsocialismo alemán se nutría fundamentalmente del principio de que eran originarios de una raza denominada aria, que consideraban genética y culturalmente superior. Para justificar estos principios acudían constantemente a la mitología germánica y a algunas obras de autores de la Roma clásica. Así, marcado por el misticismo, Heinrich Himmler (segundo de Hitler y Comandante en Jefe de las SS) crea dos años después de llegar los nazis al poder en Alemania (1935) la sociedad que recibirá el nombre de “Studiengesellschaft für Geistesurgeschichte‚ Deutsches Ahnenerbe” (Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana).

Dicha institución, lejos de basarse en exclusiva en las leyendas, va a buscar contrastarlas de forma científica, intentando demostrar la veracidad de la ideología y mitología nazi mediante el uso de un equipo de científicos de prestigio expertos en la arqueología, historia, etnología, antropología, etc. Por otro lado la sociedad servía para recuperar tradiciones que consideraban arias y que posteriormente eran incluidas en los rituales habituales en el país (ya fueran religiosas o políticas).  La Ahnenerbe va a marcar algunos aspectos en la ideología nazi:

  1. Religión. Se marcaron diferencias religiosas que van a contrastar con las de la religión cristiana. Van a crear una nueva religión con elementos neopaganos, inspirados en los dioses mitológicos nórdicos y donde Hitler ocupaba un papel casi divino. Por lo general van a realizar algunos rituales del tipo pagano en momentos clave para los pueblos antiguos: durante los solsticios y equinoccios sobre todo (en navidad celebraban el nacimiento del sol y en Pascua la fiesta de Ostara). A pesar de todo ello la religión cristiana se respetó y siguió en activo, aunque hubo algunas tensiones, quedando la práctica de estos rituales neopaganos limitada casi únicamente a la cúpula del partido nazi.
  2. El matrimonio. Los líderes del partido van a contraer matrimonio con un nuevo tipo de ritual basado en la religión neopagana. Los símbolos empleados en la ceremonia van a ser una imagen de Hitler en la ceremonia, un cuenco con runas (piedras con inscripciones de los antiguos pueblos nórdicos) y una pequeña hoguera (el fuego tendrá un simbolismo sagrado y purificador). Además era tradición que los miembros de las SS recibieran de regalo un ejemplar de Mein Kampf (mi lucha) escrito por el mismísimo Adolf Hitler. Antes de poder contraer matrimonio por este método se realizaba un estudio que intentaba descubrir si alguno de los dos contrayentes tenían antepasados judíos, ya que si alguno tenía sangre semita la boda se daba por cancelada.
  3. Ceremonias y desfiles. Era obligación de la Ahnenerbe encargarse de todo lo correspondiente al simbolismo y ritos empleados en las diferentes ceremonias y desfiles públicos y privados que se realizaban por el partido nazi. Así, desde la organización de los mismos, sus cánticos e iconografía estaba bajo sus competencias. En el caso de los símbolos destacan sobre todo el uso del águila imperial (similar a la romana, cultura que usarán como inspiración), la esvástica, etc.

Igualmente, entre sus acciones encontramos algunas importantes incursiones científicas y de estudio de obras clásicas como veremos a continuación:

  1. La obra “Germania” de Tácito se va a convertir en la clave para entender la historia aria. En dicho libro, escrito por el autor romano en torno al año 98, hablaba de la rudeza y de las artes en la lucha de los pueblos germanos que no habían sucumbido al ejército romano, pero también de su pureza racial, al no unirse a otros pueblos y por su libertad y concepto del honor. Esto era en opinión de Himmler la evidencia clara de la superioridad aria de Alemania, lo que le llevó con su equipo de expertos a buscar un ejemplar original de la obra. Sin embargo, como la mayoría de las obras clásicas, no existía ninguna copia original de la época romana, siendo la copia más antigua una del siglo IX con el nombre de Codex Aesinas y que se encontraba en manos de un noble italiano. La falta de colaboración de los cargos públicos de la Italia de Mussolini va a obligar a Himmler a enviar a un grupo encargado de encontrar el codex y enviarlo a Alemania.
  2. Incursión al Tíbet. La mayorìa de los intelectuales nazis van a pensar que el origen de la raza aria era probablemente la zona del Tíbet, que hasta ese momento era prácticamente desconocida por los pueblos occidentales. Por ello enviaron a un grupo de científicos para buscar a personas que tendrían las facciones propias de los alemanes: altos, rubios, ojos azules, etc. Este equipo de élite estaba formado por el naturalista Ernst Schäfer, el antropólogo Bruno Beger o el biólogo Ernst Krause, entre otros. El fracaso de la incursión no pudo ser mayor: las facciones de los tibetanos no coincidían para nada con la de la raza aria y además las pruebas tuvieron que hacerse con prisa, ya que estaba a punto de estallar la II Guerra Mundial.

    Secuencia del rodaje de una película en las calles de Cracovia. Foto vía Instagram: @ka5ch
    Secuencia del rodaje de una película en las calles de Cracovia. Foto vía Instagram: @ka5ch
  3. Búsqueda del Santo Grial. La Ahnenerbe también se centró en la búsqueda del Santo Grial, un objeto sagrado que consideraban mágico. A lo largo del mundo encontramos con diversidad de cálices, atribuyéndose cada uno como el vaso donde bebió Jesús en la Última Cena. En Italia destaca el Sacro Catino, en Gales el Vaso de los Nanteos, el Cuenco de Ágata en Viena o el Santo Grial guardado en la Abadía de Montserrat (en Cataluña). Himmler realizará investigaciones en aquellos que estaban a su alcance con el objetivo de encontrarlo.
  4. Otros objetos religiosos. La obsesión por recuperar reliquias de las religiones judeocristianas viene dado por la atribución mágico-religiosa que tenían y que se entendía que servían como amuletos que bendecirían a los nazis durante la guerra, lo que permitiría que el III Reich perviviera. De esta forma además del Santo Grial también buscarán otros de estos tesoros, como el Arca del Alianza y robaron de Viena la Lanza del Destino, de la que se dice que fue la lanza que le clavaron a Jesús en la cruz.

Para saber más:

  • Sala Rose, Rosa Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo. Barcelona: Editorial El Acantilado, 2003
  • Solís Miranda, José Antonio Ahnenerbe, la demencia científica de los nazis. La Coruña: El Arca de Papel Editores, 2007

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