Foto vía Dior

Autor: Armando Pinedo

Ayer se desveló la última entrega de una campaña que ha despertado miles de comentarios sobre si la cantante era o no el rostro que la marca Dior necesitaba para posicionarse adecuadamente en la nueva etapa que vive con Raf Simons como director creativo. Y es que Rihanna se ha convertido (y así pasará a la historia de la moda) en la primer mujer negra en ser embajadora de la firma, propiedad del grupo LVMH. Además, con este fichaje muchos detectaron entre los objetivos de la firma obtener una potente visibilidad en Instagram, una de las plataformas más codiciadas hoy en día por las marcas, incluidas las de lujo, para acercarse a sus clientas en todo el mundo, algo que Rihanna maneja perfectamente y cuyos números son todo un reclamo para cualquier producto que quiera persiga una considerable y millonaria repercusión. Por ello, ayer colgó en su cuenta las imágenes realizadas por el fotógrafo Craig McDean para la publicación interna de la marca, Dior Mag, y que conforman el total del shooting realizado con motivo de su incorporación al club de modelos/imagen de Dior en todo el mundo, y que al igual que la película y la campaña para medios internacionales que firmó Steven Klein, fueron realizadas en el Palacio de Versalles.

En plena promoción de su propio perfume, RiRi, Rihanna mantiene una agenda de vértigo, lo que provocó que no consiguiera cuadrar con la organización de los MTV Vídeo Music Awards su solicitada presencia en el photocall, aunque seguramente volverá a ser noticia mundial en pocos días cuando la edición americana de Vanity Fair publique un espectacular reportaje realizado recientemente en La Habana (Cuba ¿La última inspiración?) con ella como protagonista y con Annie Leibovitz como fotógrafa.

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