Foto vía Instagram: @hollywoodjacksparrow

Autor: David Lorenzo

Aunque Hollywood nos ha relacionado los piratas (y corsarios) con el Caribe no es el único lugar del mundo donde ha existido pillaje. La piratería hoy en día sigue existiendo en algunos mares del mundo, lo que lo convierte en lugares peligrosos para navegar.

En el caso de Canarias las islas fueron atacadas tanto por piratas (marineros que saqueaban indistintamente a cualquier reino europeo y que eran enemigos de todos los Estados) como por corsarios (aquellos que apoyaban a un reino europeo mediante una “patente de corso” con la que podían saquear únicamente a los reinos enemigos del suyo, respetando a los aliados).

En el caso de las islas la llegada de piratas y corsarios se produce antes de su entrada en el periodo histórico, es decir, antes de la conquista. De esta forma hay indicio de pillaje y robos hacia las poblaciones canarias desde el siglo XIV. En un comienzo se observa sobre todo incursiones de piratas con el objetivo de capturar a indígenas canarios, que eran luego vendido en los mercados europeos como esclavos.

Posteriormente y tras el fin de la conquista de Canarias en 1496 (año en el que se termina por conquistar la última isla, Tenerife) seguirán habiendo incursiones de piratas y de corsarios, aunque a partir de ese momento con el fin último de atacar las islas llamados por su boyante economía comercial o con el objetivo de hacer el mayor daño posible a las colonias españolas, que hasta el siglo XVIII era el principal imperio de Europa Occidental.

Los piratas y corsarios que atacaron Canarias en ese momento fueron de diversas nacionalidades entre las que podemos destacar:

  1. Franceses. Sobre todo a lo largo del siglo XVI a causa de las guerras entre la corona española y la francesa hubo una constante incursión gala a las islas con el fin de intentar “sacar tajada” de los tesoros que llegaban desde América, principalmente de plata. Todas las islas se vieron atacadas por estos piratas. Entre algunas de ellos destacan el famoso pirata Jean Fleuri, quien en 1522 intentará abordar un convoy procedente de Cádiz y que se cobijará en el puerto de Las Isletas de Gran Canaria. También está el caso del corsario galo que recibía el apodo de El Clérigo, que atacó el puerto de la Luz (Gran Canaria) y que arrasó con Teguise y el resto de Lanzarote, Antoine Alfonse, que atacó en 1522 el puerto de Santa Cruz de Tenerife o el pirata François Le Clerc (pata de palo) quien atacó e incendió Santa Cruz de La Palma en 1533 y que también va a intentar saquear los puertos de Garachico, Puerto de la Cruz y de San Sebastián de La Gomera o Nicolás Durand de Villegaignon, que falló en su intento de entrar en Santa Cruz de Tenerife ese mismo año. Su actividad empezará a reducirse a partir de este momento, observando cada vez menos incursiones de piratas y corsarios franceses a Canarias.
Jean Fleury. Foto vía alertadigital

 

2. Portugueses. A lo largo de los siglos XV y XVI las hostilidades entre el Imperio Español y el portugués estaban a flor de piel. Todavía no estaba del todo claro cuál era el Imperio más poderoso y el que tendría mayores territorios conquistados. Las incursiones lusas se produjeron sobre todo en tiempos de Juan II y del Infante Don Enrique de Portugal, también conocido con el nombre de Enrique el Navegante. Canarias era un territorio en una posición estratégica y a ambos reinos les interesaba ocuparlos. De esta forma hubo incursiones portuguesas antes de la conquista de Gran Canaria (1478-1483) con el objetivo de conquistarla en nombre de Portugal, lo que hizo acelerar la conquista de las islas que quedaban todavía sin conquistar por la corona de Castilla (Gran Canaria, La Palma y Tenerife). Uno de los casos más conocidos fue que en 1503 una flota franco-lusitana comandada por Philippe Strozzi y Don Antonio, prior de Crato, atacó la isla de La Gomera sin éxito. Ya en 1540 otra flota lusa ataca Lanzarote, robando e incendiando un barco localizado en Arrecife.

3. Ingleses. Posiblemente sean los que más han atacado las islas a lo largo de la historia junto con los berberiscos, sobre todo a causa de sus hostilidades con España, ya sea por cuestiones religiosas (ya que la corona inglesa establece la religión anglicana, a la que se oponen las coronas católicas, la española a la cabeza) y territoriales (ante el interés inglés de incrementar sus dominios mundiales). Los ataques comienzan en el siglo XVI, siendo probablemente el primero el realizado por Thomas Wyndham en Lanzarote en 1540. Años después destacan los ataques realizados por Sir Francis Drake (célebre pirata), quien en 1585 va a atacar sin éxito Santa Cruz de La Palma, San Sebastián de La Gomera y Valverde y 10 años más tarde va a intentar, junto con su tío John Hawkins (otro pirata que tuvo relaciones comerciales con Tenerife y La Gomera), atacar Las Palmas de Gran Canaria. En el siguiente siglo seguirán los ataques, destacando el realizado por Sir Walter Raleigh, que atacó Lanzarote y posteriormente La Gomera en 1617. A finales del siglo XVII y durante todo el XVIII hay un claro empecinamiento de los ingleses en saquear el puerto de Santa Cruz de Tenerife, atacándolo en 3 ocasiones: Robert Blake en 1657, Sir John Jennings en 1706 y Sir Horatio Nelson en 1797, donde fueron repelidos los tres (este hito se refleja en el escudo de la ciudad, donde aparecen tres cabezas de león cortadas).

Sir Francis Drake. Foto vía wikimedia

4. Berberiscos. Éstos son los piratas musulmanes de la costa mediterránea (norte) de África (tunecinos, argelinos, marroquíes, etc.). Con sus incursiones intentan aplacar los continuos ataques realizados desde Canarias y otros territorios del Imperio español a sus territorios y ocasionalmente para obtener botines (sobre todo cogiendo rehenes por los que se pedía un rescate) o para parar frenar la expansión del Imperio español en África. Las islas que más sufrieron estos ataques van a ser Lanzarote y Fuerteventura, aunque la primera referencia a ataques berberiscos en las islas se remonta a 1497, cuando es capturado el gobernador de Gran Canaria. Lanzarote fue atacada y saqueada por Calafat en 1569 y en 1571 el pirata Dogali “el Turquillo” lo vuelve a hacer, siendo posteriormente en 1586 atacada por Morato Arráez, etc. El mayor ataque a Lanzarote vino de manos de Tabac Arráez y Solimán de Argel que arrasaron por completo Teguise y Arrecife en 1618. Fuerteventura también fue atacada por berberiscos, como es el caso de la entrada de Xabán Arráez en Betancuria en 1593. Estas incursiones que no pararon hasta el siglo XVIII hicieron que se diezmara seriamente las poblaciones de estas dos islas, ya sea porque eran capturados o porque huían a las otras islas.

5. Holandeses. La República de Holanda, que en ese momento era una de las provincias que formaban a las denominadas Provincias Unidas, nacidas tras la Unión de Utrecht de 1579 (no confundir con el Tratado de Utrecht). Desde su independencia se veían como enemigos de la corona española y de su monarca, ya que veían al Imperio español como tirano y opresor, al no permitirles ser libres. Uno de los mayores golpes a la corona española sucederá en 1599, momento en el que el almirante holandés Pieter Van der Does ataca el puerto de Las Palmas de Gran Canaria con 6000 hombres que iban en más de 70 barcos, siendo una de las mayores incursiones realizadas en la historia por mar. Lograron doblegar las fortalezas de la isla, entrando finalmente por la bahía del Puerto de la Luz y tomando finalmente la ciudad. En este momento Van der Does y sus hombres van a exigir 400.000 doblas de plata para devolver el puerto, recibiendo una respuesta negativa. Finalmente tras un fallido intento de dominar parte de la isla decide saquear la ciudad y marcharse definitivamente de la ciudad, aunque dejándola completamente arrasada. Tras su marcha también va a atacar San Sebastián de La Gomera (la logra saquear) y Santa Cruz de La Palma, aunque en este último caso no tuvo éxito.


Bonus track. También se tiene constancia de corsarios originarios de Canarias como es el caso del célebre Amaro Pargo, que ha logrado cierto grado de celebridad en los últimos años en la ciudad de La Laguna (donde nació y está enterrado), el grancanario Bernardino Lezcano, un verdadero “cazador” de piratas y corsarios que ayudó a poner orden a los caóticos e inseguros mares de Canarias de finales del siglo XVI y principios del XVII o del apenas recordado corsario palmero Manuel Massieu y Tello, del que nos queda su diario, donde habla de su vida en el barco con dirección a América a principios del siglo XIX. De Cabeza de Perro, el pirata de origen tinerfeño, no se han encontrado documentos que evidencien que existió, por lo que parece que no es más que una invención literaria del escritor canario Aurelio Pérez.

En 2011, aprovechando el tirón que tiene el mundo de la piratería el municipio de Teguise (Lanzarote) abrió el Museo de la Piratería (web aquí), localizado en el histórico castillo de Santa Bárbara, en lo alto del volcán de Guanapay. Que este histórico edificio no nos engañe puesto que en su interior encontraremos con un museo moderno y muy interactivo, apto para visitantes de cualquier edad.

Para saber más:

  • Paz Sànchez, Manuel de La piratería en Canarias: ensayo de historia cultural. La Laguna: Centro de la Cultura Popular Canaria, 2009
  • Rumeu de Armas, Antonio Canarias y el Atlántico. Piraterías y ataques Navales. Canarias: Viceconsejería de Cultura y Deportes; Cabildo de Gran Canaria y Tenerife, 1991
  • Web sobre ataques piratas y corsarios: http://www.mgar.net/var/mpiratas.htm
Licenciado y apasionado por la historia. Me encanta escribir artículos sobre curiosidades históricas. También de temas que llamen la atención que voy encontrando por aquí y por allá.

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