Autora: Natalia Barreto

Caminar es una magnifica forma de realizar ejercicio. Ni siquiera hace falta correr, ya que andar a una velocidad ligera es tan bueno como correr. Con esta actividad mejoramos no solo nuestro aspecto físico, sino que también reducimos el riesgo de desarollar enfermedades cardiovasculares, entre otras.

Es gratis, sencillo y práctico. No necesitamos indumentaria específica más allá de ropa cómoda. Caminar a un buen ritmo nos ayuda a trabajar los músculos y, según la intensidad, quemaremos más o menos calorías. Sin ninguna duda, es el entrenamiento estrella para tener un cuerpo sano y equilibrado.

Veamos algunos de los beneficios que nos aporta:

  • Reduce el riesgo de enfermedades y fortalece el corazón

Caminar puede reducir el riesgo de desarrollar todo tipo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, problemas de vejiga y algunos tipos de cáncer como puede ser el de mama, útero o colon. Realizar este ejercicio con frecuencia frena el desarrollo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, reduciendo los niveles de colesterol malo y aumentando los niveles de colesterol bueno.

  • Mantiene el peso

Si quieres controlar tu peso o quemar grasa, caminar te ayuda a conseguirlo. La grasa se encuentra sobre todos los músculos del cuerpo, acumulándose en zonas como la barriga. No basta con realizar ejercicios localizados para perder peso de un área en concreto, hay que ejercitar todo el cuerpo. Dependiendo de la capacidad de cada uno, podemos subir o bajar la intensidad. Así, poco a poco iremos acelerando el ritmo y consiguiendo más masa muscular.

  • Cuida el cerebro

Una caminata diaria fortalece nuestro cerebro ayudando a prevenir la demencia. Caminar es un deporte para todas las edades y, sobre todo, si tienes cerca de los 60 años. Cualquier actividad física protege a nuestro cerebro y le ayuda a realizar sus funciones correctamente y caminar, no se queda atrás. Realizando una caminata diaria podemos reducir el riesgo de demencia, conservando nuestra memoria a medida que pasan los años.

  • Aumenta la energía

Un paseo, una caminata… la idea es no estar parados y llevar una vida activa. Al realizar el acto de caminar estamos suministrándole al cuerpo niveles de energía que no se consiguen cuando estamos quietos. Realizar esta actividad es uno de los mejores energizantes que debemos de aprovechar, en especial cuando terminamos de comer. Fuera la vagancia y la modorra y anímate a salir a pasear después de las comidas. Tu cuerpo notará la diferencia al instante.

Foto vía Instagram: @isda7
Foto vía Instagram: @isda7
  • Ayuda a prevenir las enfermedades en los huesos

Conseguir una mayor densidad ósea no es tan difícil. Basta con caminar diariamente, sobre todo las mujeres y en períodos menopáusicos. Esta actividad fortalece los huesos, al mismo tiempo que mantiene la salud de las articulaciones.

  • Tonifica casi todos los músculos

Caminar a buen ritmo ayuda a tonificar los cuádriceps, isquiotibiales, glúteos, brazos… Lo conseguiremos con constancia y práctica diaria. Los abdominales también sufrirán si contraemos el abdomen al mismo tiempo que caminamos.

  • Mejora el estado de ánimo

Caminar nos produce sensación de relax y confort, especialmente cuando finalizamos la sesión de entrenamiento. El ejercicio produce endorfinas que liberan estrés y ansiedad.

Ahora que conocemos todos sus beneficios, ¡no hay excusas!

 

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