El holocausto gitano de Hitler

El holocausto gitano de Hitler

Civiles romaníes en Asperg (Alemania) a punto de ser deportados por autoridades alemanas el 22 de mayo 1940 .
Civiles romaníes en Asperg (Alemania) a punto de ser deportados por autoridades alemanas el 22 de mayo 1940. Foto: Bundesarchiv, R (Wikipedia Commons)

Autor: David Lorenzo

Marcado nos ha quedado el racismo propio de los nazis durante la II Guerra Mundial. Su animadversión hacia los judíos nos ha dejado marca para siempre, teniendo todos en nuestro recuerdo imágenes de personas completamente escuálidas al borde de la muerte y grandes pilas de cadáveres que solo podríamos imaginarnos en nuestras peores pesadillas.

Aunque el antisemitismo nazi hizo que la mayoría de los asesinados fueran judíos (tres cuartas partes de los 6 millones de personas exterminadas en los campos de concentración) habitualmente se nos olvidan otros grupos como gitanos, homosexuales, testigos de Jehová, católicos o disminuidos físicos y psíquicos.

En este artículo vamos a hablar sobre los gitanos, quienes fueron durante la guerra quienes sufrieron, junto con los judíos, las mayores atrocidades de los nazis (ya que eran ambas razas las que creían que debían ser exterminadas antes). Esta marginación sigue perviviendo hasta la actualidad, ya que algunos gobiernos siguen tratándolos como inadaptados sociales. Como ejemplo tenemos el caso de la expulsión de gitanos que ha realizado Francia en los últimos años.

Foto: Bundesarchiv, R
Foto: Bundesarchiv, R

Está claro que no podemos culpar a ninguna comunidad judía del olvido de estos grupos que igualmente sufrieron los horrores del racismo de Hitler y su partido. Hay que reconocer que algunos países han reconocido esta situación en los últimos años, como Alemania, que en 2012 construyó un monumento a los gitanos asesinados por los nazis y en España un año más tarde se hizo un homenaje a los 800.000 gitanos que murieron. Sin embargo, en los medios resulta mucho más complicado encontrar algo sobre el tema, convirtiéndose en un asunto muy poco conocido por la población.

Oficialmente este genocidio va a ser reconocido en 1982, ya que hasta ese momento las altas autoridades policías de Alemania habían negado cualquier indemnización a los gitanos por lo sufrido durante la II Guerra Mundial. Sin embargo, ellos pasarán por las mismas penurias que cualquier otro grupo marginado en los campos de concentración: obligados a trabajos forzados y acabando sus días en las cámaras de gas. También fueron deportados de las grandes ciudades a estos campos en masa, soportando las duras condiciones de los viajes hasta los campos y muchos luego muriendo por el exceso de trabajo.

Muchos de los gitanos acabaron en campos de concentración por todo el continente, aunque uno que destacó por su crueldad contra ellos es el de Jasenovac, que, aunque no tan conocido, fue el mayor campo de Croacia, donde llegaron a morir casi 100 mil gitanos. Se localizaban ahí varios campos que se distribuían a lo largo del río Sava (que solían cruzar los nazis con las víctimas que iban a asesinar y allí los enterraban), siendo el III-C el específico de los gitanos. Los barracones en los que se establecían eran precarios y habitualmente solían ser golpeados por los ustachis (nazis croatas) y por las noches solían matar a algunos.

Otros campos donde hubo un alto índice de gitanos es el de Drancy (en Francia), Dachau (Alemania); Mauthausen (Austria), Westerbork (Países Bajos), Auschwitz (Polonia) o Sachsenhausen (Alemania), entre otros tantos. Con el fin de diferenciar a los gitanos del resto de los prisioneros se les ponía como distintivo un triángulo negro en su traje, marca que compartían con los considerados por los nazis como asociales y holgazanes.

Para saber más:

  • López de Casenave, Licia Los otros niños del pijama de rayas: los ángeles del Holocausto. Barcelona: Ediciones Robinbook, 2009
  • Rosenberg, Otto Un gitano en Auschwitz. Madrid: Amaranto, 2003
  • Wistrich, Robert Solomon Hitler y el Holocausto. Barcelona: Mondadori, 2002
Licenciado y apasionado por la historia. Me encanta escribir artículos sobre curiosidades históricas. También de temas que llamen la atención que voy encontrando por aquí y por allá.

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