La bomba atómica nazi

La bomba atómica nazi

nuclear-weapons-test-67557_640Autor: David Lorenzo

En los últimos años de la II Guerra Mundial tuvo lugar la conocida como «carrera nuclear» entre los soviéticos, estadounidenses y también alemanes. El objetivo, crear el arma definitiva que pusiera fin a la guerra de una vez por todas.

La carrera nuclear fue ganada por los Estados Unidos gracias al Proyecto Manhattan, en el que colaboraron científicos del nivel de Robert Oppenheimer o Enrico Fermi. Sin embargo, muchos desconocen lo cerca que estuvo Alemania conseguir la bomba atómica con su Proyecto Uranio.

Una fotografía a color del primer ensayo nuclear de El Proyecto Manhatan
Una fotografía a color del primer ensayo nuclear de «El Proyecto Manhattan»

Los nazis fueron pioneros en el estudio de la energía nuclear después de que Lise Meitner y Otto Frisch descubrieran a comienzos de 1939 la fusión nuclear, basándose en los estudios de Hahn y Strassmann pocos meses antes.

Prácticamente desde el comienzo de la guerra (septiembre de 1939) los nazis comienzan a trabajar en «la bomba», o un «arma maravillosa» como decía Hitler, la cual les daría la victoria definitiva y supondría finalmente que su país se convirtiera en el más poderoso del mundo. Para lograrlo, el trabajo fue encargado a los doctores Kurt Diebner y Erich Bagge, trabajando en este proyecto otros grandes científicos de gran peso en el país como Otto Hahn entre otros.

En los alrededores Berlín se encontraba un laboratorio cuyos encargados eran Karl Wirtz y Carl Friedrcih von Weizsäcker. Este edificio se encontraba secreto bajo tierra, con el objetivo de evitar que fuera difícil de detectar. Esta ubicación permitía además que los científicos pudieran seguir trabajando con total comodidad en caso de que se hiciera algún bombardeo aéreo. A su vez se trabajaba de forma conjunta con un instituto de investigación localizado en Leipzig y bajo mandato de Werner Heisenberg.

Aunque en un comienzo lograron importantes avances que les acercaban a la creación de la bomba nuclear, se encontraron con una serie de dificultades que les ralentizaron sobre todo a partir de 1942, momento en el que las conquistas alemanas se reducen en todos sus frentes y les obliga a invertir mayor cantidad de recursos en la defensa. Además, otros proyectos como el de los misiles V1 y V2 de Wernher von Braum, se llevaban una importante cantidad de esta inversión en investigación militar.

La pila atómica experimental alemana en Haigerloch, abril de 1945. Foto: Librería del Congreso / Washington
La pila atómica experimental alemana en Haigerloch, abril de 1945. Foto: Librería del Congreso / Washington

A su vez los alemanes tuvieron otro problema: las filtraciones de inteligencia que continuamente recibía el bando aliado, conociendo casi desde el principio de la guerra la existencia de este arma. Por ello los aliados boicotearon constantemente las fábricas de agua pesada (contiene una gran cantidad de deuterio y que era imprescindible para construir una bomba nuclear) hasta acabar prácticamente con su existencia. Estas operaciones realizadas entre 1942 y 1944 fueron tan importantes que se conocen popularmente como la Batalla del Agua Pesada.

Hay muchos rumores sobre si los alemanes lograron estar o no cerca de emplear la bomba nuclear. La mayoría de científicos que trabajaban en el Proyecto Uranio, al ser interrogados afirmaron que no habían llegado a fabricar un reactor nuclear y que todavía les quedaba mucho trabajo por hacer. Sin embargo, esto no queda del todo claro, puesto que , según Reiner Karlsch  en su obra Hitlers Bom, hay indicios documentales de que se habían elegido varios lugares como zona de ensayo para probar la eficacia de la nueva arma y ver si cumplía con lo esperado. Aclara incluso que hay evidencias de hasta dos ensayos realizados en los últimos años de la guerra y que se encontró en las afueras de Berlín una patente para una bomba de plutonio de 1941 a nombre del célebre científico alemán Karl Fiedrich Waizker.

Una vez acabó la guerra, Estados Unidos quiso que los científicos alemanes que habían trabajado en el Proyecto Uranio lo hicieran en Estados Unidos en su propia bomba atómica, bajo la conocida como Operación Paperclip, a la que se unían científicos de otras disciplinas.

Para saber más:

  • Carpintero Santamaría, Natividad La bomba atómica: El factor humano en la Segunda Guerra Mundial. Madrid: Editorial Diaz de Santos, 2007
  • Cornwell, John Los científicos de Hitler. Barcelona: Paidós, 2004
  • Solís Miranda, José Antonio La bomba atómica de Hitler. La Coruña: El Arca de Papel, 2003
Licenciado y apasionado por la historia. Me encanta escribir artículos sobre curiosidades históricas. También de temas que llamen la atención que voy encontrando por aquí y por allá.

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