Foto:capital.cl

Autora: Paula Albericio

Essena O’Neill y su alegato contra el postureo en las redes sociales, del que se declara víctima, ha sido uno de los virales de la semana. La joven australiana confesó que de los 12 a los 19 años ha vivido como una adicta a los likes y al número de seguidores, programando y ensayando la foto perfecta, posando con productos de marcas que buscaban promoción a través de ella para llegar a sus miles de followers y todo, según parece, para ser aceptada socialmente, pues ya se sabe que el éxito y la autoestima se miden en corazones y estrellas.

Tras anunciar la decisión de cerrar su popular perfil en Instagram y su canal de Youtube por voluntad propia debido a la saturación emocional de todo este tiempo, parece que el público se ha definido en dos bandos: Quienes la aplauden por mostrar la realidad de aquellos que venden su supuesta vida idílica en Instagram y aquellos otros que no se la creen y opinan que es una técnica para desmarcarse del resto sin dejar de vivir de su popularidad por hacer nada.

La realidad es  que quizá alguien de su entorno cercano debió decirle a esta chica en su momento que vivir del cuento no sale gratis y que si te vendes y te sobre expones lo acabas pagando de una forma o de otra, siempre ha sido así, incluso antes de existir las redes sociales. Su alegato está muy bien, pero es cierto que no hace falta tener un máster en psicología, sociología ni nada parecido para darse cuenta de cómo funciona ese mundo, que todos en algún momento hemos hecho alguna tontería por querer ser un poco más populares o sentirnos mejor con nosotros mismos, agradar a los demás y lograr la aceptación que tanto anhelamos. Pero déjame decirte Essena que no eres la primera, no has descubierto la pólvora y no vienes a echar luz sobre el oscuro mundo que rodea el ser famoso en una red social y quizá deberías tener en cuenta también la cantidad de personas que sufren bullying y denigran ya sea en Twitter, Instagram, Facebook o en su día a día y que como no son populares o residen en el anonimato nadie hace caso.1446135611_12_625

Yo te creería Essena, pero si decides borrar tu súper mega guay perfil porque quieres desengancharte de follows y likes creando una web personal llamada Let’s be game changers (vamos a cambiar el juego), en la que compartes vídeos y textos en los que cuentas tus sentimientos y haces tu propia declaración de principios, que curiosamente son los que anda propagando todo el mundo como un estilo de vida que se ha puesto de moda, es decir: veganismo, salud mental, física y espiritual o preservación del planeta Tierra, entre otros. Pues amiga, se me hace difícil creer que de verdad te hayas hartado de todo esto cuando todo apunta a que quieres seguir teniendo presencia de alguna manera en la red.

Quizá tu intención era buena Essena, pero al final sólo logras dar el mensaje equivocado, porque desde que el mundo es mundo, el movimiento se demuestra andando y las intenciones, con actos.

Redactora de tendencias, moda y actualidad. Freak de celebrities y de toda red carpet. Con tendencia al monólogo, a veces me da por contar historias, otras tan solo divago por aquí o por allá.

2 Comentarios

  1. Bravo!!! Totalmente de acuerdo!
    Subscribo cada una de tus palabras, yo lo siento, pero no me lo creo, si decides renunciar a esa vida, renuncias y desapareces de las redes, pero renuncio a una cosa para apuntarme a otra que, casualmente, ahora es la última moda…? No querida, no cuela, que tontos no somos!!!
    Besos!!!

  2. Así es, tal vez su intención era buena, tal vez dijo «Ya no quiero seguir de esta manera es falso, expondré la verdad» y luego cuando lo hizo y vio la atención que recibió (yo no sabia quien era antes de esto) siguió en lo mismo

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