Crítica: Exorcismo en el Vaticano

Crítica: Exorcismo en el Vaticano

Autor: Sixto Javier Pérez

Las películas de exorcismos y posesiones se han convertido en un subgénero muy importante dentro del cine de terror dando lugar a películas que pasarán a la historia como El exorcista (1973), Posesión infernal (1981), El exorcismo de Emily Rose (2005) o la reciente Expediente Warren (2013). Siempre he dicho que el género de terror es el más difícil de realizar ya que por lo general este tipo de películas suele caer en clichés, perdiendo la originalidad y la capacidad de sorprender a los espectadores que cada vez son más exigentes. Por esta razón el cine de terror está en decadencia,  estamos cansados de ver siempre lo mismo, prueba de este desgaste es la mala taquilla que tiene últimamente este tipo de películas, y con razón.

The Vatican Tapes cuenta la historia de Angela Holmes, una joven de 27 años que accidentalmente se corta en un dedo y acaba en el hospital. La herida se le infecta y comenzará a tener un extraño comportamiento con cualquiera que esté cerca suyo, causándole graves heridas e incluso la muerte. Un grupo de sacedortes examina a Angela y llegan a la conclusión de que está poseída. Pero cuando El Vaticano decide realizar un exorcismo, verán cómo se enfrentan a una antigua fuerza satánica más poderosa de lo que pueden imaginar. (Filmaffinity)

Imagen obtenida de youtube.com

The Vatican Tapes es tan mala que no sé por donde empezar. No aporta nada nuevo y lo que es peor, aburre y en ocasiones produce risa. Todo lo que ofrece esta película ya lo hemos visto antes:

  1. Chica joven y guapa comienza a tener un comportamiento extraño.

  2. Después de que los médicos no puedan hacer nada acuden a un sacerdote o el sacerdote acude ella, pero no se preocupen, siempre aparece alguno.

  3. Llega el momento de hacer el exorcismo: agua bendita, crucifijo, biblia…. ¡ah! y los familiares tienen que estar presentes en el momento del show.

  4. Una vez en acción, llega ese momento en el que no entendemos nada ya que la chica o mejor dicho el demonio empieza a hablar en arameo (tranquilos, han puesto subtítulos), pero con voz masculina, que se note que es un ser sobrenatural y si vomita o expulsa cosas raras por la boca, mejor. En este caso expulsa huevos… A continuación toca la exhibición de gimnasia deportiva, es curioso, pero todas las poseídas son gimnastas.

  5. Nunca funciona con una única sesión. Para finalizar el exorcismo con éxito son necesarias dos o tres sesiones.

Imagen obtenida de horrornewsradio.com

Si a todo esto le sumas la ausencia de un clima de terror, llega un punto en el que no sabes si estas viendo una película de miedo o un drama juvenil. Siempre me he quejado de las películas que recurren a los ruidos fuertes acompañados con apariciones “inesperadas” para provocar sustos fáciles, pero por lo menos hacen que el espectador sienta algo de miedo, en esta ocasión ni se molestaron en eso. En sus primeros 50 minutos no ocurre nada interesante y eso que supuestamente estaba viendo una película de posesiones demoníacas, pues el demonio ha querido manifestarse al final del film, momento en el que se realiza el exorcismo más cutre de la historia del cine. Les aseguro que da más miedo el sacerdote en acción que la propia posesión.

La trama es un verdadero desastre, nada tiene sentido y nunca explican el por qué de todo lo que ocurre, sucede y punto, como quien pilla una gripe. Y ya ni les cuento las interpretaciones… La protagonista (Olivia Taylor Dudley) se nota que lo estaba pasando realmente mal, especialmente en el momento de estar poseía, está incómoda haciendo su papel, cada gesto que hacía con la cara se notaba muy falso y forzado, no me creía nada de lo que estaba viendo. El novio de la protagonista, John Patrick Amedori, tampoco se queda corto y nunca mejor dicho ya que no hace nada interesante, está en casi todas las escenas, pero como si no estuviera. Asimismo, Michael Peña, quien hace de sacerdote está totalmente desperdiciado ya que podrían haberle sacado más partido a su personaje puesto que su papel puede dar muchísimo juego, pero eso ya es pedir mucho a esta película.

Imagen obtenida de lionsgatepublicity.com

Algo que no entiendo es el título de la película: The Vatican Tapes (en español han hecho una impresionante traducción: Exorcismo en el Vaticano) ¿En el Vaticano? ¡Vaya forma de engañarnos! Les aviso que no es así, el exorcismo no se desarrolla en el Vaticano, como mucho lo verán por fuera. Lo único en todo el film que les puede provocar algún susto son unos cuervos, ellos son los verdaderos protagonistas, es muy triste pero es así. Quién diría que su director, Mark Neveldine, es el responsable de la película Crank.

En definitiva, la peor película de exorcismos en años. Aburrida y predecible. Me preocupa muchísimo el rumbo que está cogiendo el género de terror ya que en los últimos años se ha limitado a reproducir lo mismo una y otra vez haciendo que todos los fans de este género pierdan la confianza en futuras películas.

Nota: 0,5 de 5puntuacion

Lo mejor: los cuervos (por decir algo)

Lo peor: trama, interpretaciones, clima… todo es horrible.

No hay comentarios

Dejar una respuesta