Lo que en principio iba a ser una entrevista a uno de los colaboradores principales del número de C Magazine publicada el día de hoy, acabó siendo una historia en primera persona, contada por Rubén Plasencia, un tinerfeño de 29 años que ha logrado cumplir objetivos increíbles en el mundo de la fotografía.

Soy Rubén Plasencia y tengo 29 años, compagino mi día a día, con mis hobbies preferidos como el surf o MTB (Mountain Bike) y la música junto con la fotografía. Nunca pensé en ser fotógrafo, no es algo que haya tenido en mente como esos niños que te dicen que quieren ser futbolistas desde que prueban el tacto de la pelota, o esos otros que quieren dedicarse a un trabajo para seguir con la tradición familiar.

Ser fotógrafo muchas veces llega, como creo que me llego a mi, por la constancia. Los trabajos que en principio había hecho para mi comenzaron a gustar a otros y terminaron siendo eso, trabajos como tales, hasta el punto de llegar a publicar para medios como la BBC, Huffington post o Libération. Todo fue el resultado de una consecución tras otra, de decisiones cuyo punto en común era poder desempeñar una actividad laboral que de verdad me llenase, y no fue fácil, durante el camino muchas veces sentía como que buscaba algo sin saber el qué, y mucho menos sin saber el cómo, pero gracias a cada una de las decisiones que tomé, conseguí llegar al puerto que sin saberlo, era el que buscaba.

Poco a poco mi gusto por la fotografía iba a más hasta el punto de quedarme totalmente enganchado a la cámara. Era algo que disfrutaba como nada, por lo que acabé matriculándome en el Ciclo Superior de Imagen en el instituto de La Guancha, donde pude conocer a profesionales como el caso del profesor, y ahora gran amigo Orlando Arocha, quien me enseñó toda la técnica necesaria que debía saber sobre cualquier tipo de cámara, y que, hoy en día, me sigue ayudando con sus consejos e incondicional apoyo.

Tras finalizar esta etapa empecé a trabajar como asistente para el brillante fotógrafo tinerfeño Alfonso Bravo. Él me enseñó que una humilde pared puede ser un magnífico fondo para un retrato y que la simple luz de una farola se puede convertir en el foco con el que darle vida. Con su ayuda evolucioné muchísimo en la parte creativa y pasé unos años muy divertidos de mi vida.

Con el paso del tiempo comencé a presentar mis fotografías a concursos locales en los obtuve buenos resultados por lo que acto seguido decidí probar suerte presentándolos a becas, como el caso de la beca Mapfre Guanarteme, que finalmente me concedieron, facilitándome la oportunidad de poder irme a Madrid a estudiar iluminación a la prestigiosa escuela de fotografía EFTI.

Una vez finalicé esa etapa y de vuelta a Tenerife, con la ayuda del Ayuntamiento de mi pueblo, El Sauzal, realicé un pequeño proyecto sobre retratos de personas características del pueblo, que fue expuesto en la sala de exposiciones del municipio.

Luego vino el comienzo de la faceta artística, después de visitar por primera vez París Photo, desarrollé mi primer proyecto personal, “Obscure” con el que empecé a ser seleccionado en festivales de la talla de PhotoEspaña, Le voyage a Nantes y Circulation(s) en París, gracias a este último, Obscure pudo lograr la gran proyección internacional que posee hoy en día. A su vez, gracias a Circulation(s) me concedieron el premio de la residencia para 3 meses en uno de los centros de arte más importantes de París “Cenquatre” en que el pude desarrollar mi proyecto “El artista desconocido”. Durante ese trimestre en París pude darme cuenta y sobre todo entender la visión de la fotografía a un nivel mayor, sobre todo la manera de trabajar de los fotógrafos así como el amplio abanico de posibilidades en los que uno se puede mover, dependiendo de tus metas y la especialización propia como profesional. Sin lugar a dudas ha sido la experiencia más enriquecedora en mi carrera profesional y en la que pude conocer a grandes amigos.

En cuanto a lo que está por venir en 2016 trataré de conseguir más encargos para publicaciones en medio de comunicación, continuar moviendo por festivales internacionales de fotografía mis trabajos y proyectos tanto personales como otros colectivos, como por ejemplo el que tenemos 30 fotógrafos de diferentes partes del mundo, conocidos en los visionados de PhotoEspaña 2013 y del cual hemos publicado un libro llamado “Contemporáneos” publicado por la editorial “La Fabrica” en Madrid el pasado verano y con el cual tenemos actualmente una exposición colectiva en salas, galerías y festivales de fotografía dentro de todo el territorio español. Por otro lado supervisaré las prácticas de una alumna del Institut des Beaux Arts, Besançon de Francia con la que colaboraré en la realización de un nuevo proyecto y volveré a París para colaborar con la nueva edición del festival Circulation(s) 2016.

Más o menos es todo lo que tengo programado y obviamente si surge cualquier otra cosa, pues bienvenido sea. Uno nunca sabe lo que pueden ofrecerte, por ejemplo mi caso con ustedes, justo al volver de Francia comencé a elaborar un dossier con mis trabajos personales y retratos para poder enviarlos a diversos medios de comunicación y agencias que me habían aconsejado tanto de París como de españa y me encontré con que en Tenerife habían sacado una nueva revista, C Magazine, no dudé en ponerme en contacto, dado que me había llamado la atención el formato y contenido de los número que hasta ese momento se habían publicado con la suerte de que me contestaron y pude formar parte del número de Enero. Destaco esto porque siempre es más complicado que te encarguen algo siendo del mismo lado a que te lo encarguen por ejemplo medios extranjeros.

Este es el acercamiento a uno de los colaboradores de nuestro último número, un joven con una proyección de futuro increíble, que ha logrado objetivos espectaculares y que pese a su talento, nivel como profesional y reconocimiento internacional posee una humildad destacable. Un claro ejemplo de que la constancia y perseverancia siempre acaban dando sus resultados. Y yo a todo esto tenía una duda ¿Cómo realizará su trabajo? Creía que quizás tenía un material sumamente caro o que utilizaba mil y un trucos para lograr un resultado óptimo, pero me sorprendió al explicarme que no, que se trataba de todo lo contrario, trabaja de manera sencilla, con objetivos de 50mm, una única fuente de luz y siempre utilizando fondos muy oscuros e incluso en determinados casos totalmente negros, quizás sea, como dice él, porque le gusta parecerse a Velázquez, Caravaggio o Ian Van Eyck en cuanto a la luminosidad de sus obras, yo me quedo con que sabe darle luz y forma a lo que muchos solo vemos como oscuridad y vacío.

 

web: www.rubenplasencia.com

correo: rubenplasencia@hotmail.com

instagram: @rubenplasencia

 

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