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A principios de año nos propusimos erradicar ciertas pautas a la hora de vestir en lo que al estilo femenino se refiere. Y claro, a ellos no los podíamos obviar ni dejar de lado, ya que si defendemos la igualdad ésta debe ser recíproca, para lo bueno y para lo malo. Así que queridos míos, igual que hicimos con nuestras lectoras, ahora es el turno de los caballeros, hombres, chicos, teenagers y demás que tienen entre sus virtudes el leernos y hasta a veces hacernos caso. Y amiga mía, quédate y lee tú también, porque quizá tu novio, tu padre, tu hermano, tu primo, un vecino o el de la tienda del barrio necesiten de tu ayuda.

Por supuesto, insisto en que nadie debe sentirse ofendido, aquí tan solo vamos a tratar de resolver según qué costumbres estilísticas de dudoso gusto, pero teniendo siempre bien presente que cada uno viste como quiere y/o puede. (Pero si nos haces caso, mejor, allá tú).

Imagen vía Reaction Gif
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  1. Los calzoncillos no se van enseñando, y me da igual que me leas con tono de abuela echándote la bronca, esto es un NO en toda regla. ¿En serio crees que a alguien le importa de qué color o marca los lleves? ¿Te crees que eso excita a alguna mujer medianamente normal? ¿Estás rodando el spot de Calvin Klein? Pues no, así que ya sabes. Norma number one: la ropa interior es para llevar por dentro, o es que lo de “interior” no te dice nada.
  2. Escote en uve: Definitivamente no es para hombres. Hay una gran, pero gran diferencia entre un cuello pico y un escote en uve que llegue hasta el ombligo, da igual lo marcados que lleves los pectorales. Llevar camisetas así te deja sin puntos en el carnet de estilo.
  3. Aprende a usar los skinny jeans: Cariño, hay una gran diferencia entre unos pantalones ajustados y el ir tan comprimido que no te circule la sangre. Un consejito gratis: ¡Usa tu talla! Porque para colmo me vas caminando de medio lado cual vaquero cojo y borracho y de lo que dan ganas es de arrancarte los vaqueros, pero no por el motivo que tu quisieras. Además, eso no puede ser ni sano ni higiénico.
  4. La barba: Aquí no es que te digamos que te afeites, ¿pero tanto cuesta llevarla limpia y adecentada? Y encima pretendéis que nosotras os hagamos caso en temas de depilación femenina. Pues querido, donde las dan, las toman. Además, una barba no te convierte en hipster por arte de magia, busca en Google lo que significa y quizá te sorprendas. Tampoco aumenta tu inteligencia, no te hagas ilusiones.
  5. El moño samurái: Yo de entrada quemaba o mandaba encerrar al que lo puso de moda y mira que a algunos les queda bien, pero es que no hay término medio. Ante situaciones así debería existir una regulación o un tribunal de apelación sobre #comollevarelmoñosamuraicondignidad. También podemos elevar la consulta a change.org y en función de las firmas decidimos qué hacer con él.
  6. La americana que sea de tu talla: Esta premisa es obligatoria con todo aquello que te pongas, pero por favor, a no ser que quieras parecerte a Hulk, si la chaqueta aprieta es que no te la debes poner y mucho menos abrochar ese botón que puede salir disparado en cualquier momento dejando ciego a quien encuentre en su trayectoria. ¡Basta ya!
  7. El pantalón tobillero: Otra gran duda existencial. Guste más o menos (pero qué ganas tengo de que se vaya esa moda, a Prada pongo por testigo), pasa como con el moño de la discordia. Tu llámame antigua, pero a un evento formal o que requiera etiqueta y elegancia no se va con los tobillos al aire y ya ni que decir si te aventuras a enseñar media pantorrilla. ¿Pero qué haces? Te diré más, Beckham nunca lo haría.
Imagen vía giphy
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Espero no haber sido demasiado dura, pero es que alguien tenía que decirlo. Ahora, a enmendarse.

 

Redactora de tendencias, moda y actualidad. Freak de celebrities y de toda red carpet. Con tendencia al monólogo, a veces me da por contar historias, otras tan solo divago por aquí o por allá.

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