Imagen vía: TNS Sofres

En el mundo de la fantasía uno de los personajes preferidos de los niños (y no tan niños) son los dragones. En muchas de las grandes películas (como en El Hobbit) y nuestras series favoritas (Juego de Tronos, etc.) aparecen. Son monstruos voladores tan antiguos como el propio mundo y cuyo poder no puede ser comparada casi con ningún otro ser. ¿A quién no puede gustarle eso?

Su mitología surge en la Grecia Clásica (su nombre proviene de Drakon, que significa serpiente) en el caso de la cultura occidental. Posiblemente se construyeron leyendas tras el descubrimiento de fósiles de dinosaurios y cocodrilos prehistóricos. A pesar de ser tan antiguos todos relacionamos a los dragones con la Edad Media. Nos imaginamos a nobles caballeros con brillantes armaduras y con una espada luchando contra poderosos dragones.

A pesar de que el cristianismo había acabado a lo largo de la Edad Media con muchas de las leyendas paganas y con sus personajes mitológicos otras lograron perdurar en el folclore, aunque fuera solamente en la literatura. Sin embargo los dragones lograron sobrevivir y siguieron naciendo leyendas. Incluso van a acabar por aparecer en historias cristianas, como la de San Jorge. Su impacto fue tal durante este periodo que aparece en escudos (como el de Stjørdal, Noruega) y banderas (como la de Gales).

Aunque nosotros tenemos en mente el dragón de gran tamaño, volador y que escupe fuego hay muchas variantes. Las más importantes son:

  1. Dragones de agua. Son aquellos seres prehistóricos que viven en las profundidades del mar y que aparecen ocasionalmente en la superficie. Por lo general son estrechos y alargados. Reciben el nombre de serpientes marinas. Aunque algunos derivan de monstruos marinos reales (aunque no podemos hablar propiamente de dinosaurios) otros, como el monstruo del lago Ness, siguen siendo una leyenda.

    Representación del Monstruo del Lago Ness en el museo de Nessy
  2. Dragones voladores. Esta versión es propia de Groenlandia. Estos, a diferencia de los tradicionales en la cultura occidental, no escupen fuego sino que simplemente vuelan y atacan con sus garras y ayudados de sus enormes mandíbulas.

    Imagen vía: playbuzz.com
    Imagen vía: playbuzz.com
  3. Dragones europeos. Estos son los más conocidos por nuestra cultura. Estos tanto vuelan como escupen fuego. Según el país tienen una forma y tamaño determinados. En la mayoría de las leyendas aparecen como monstruos crueles y muy avariciosos, que vivían en cuevas y que sentían una atracción muy fuerte por el oro. Sin embargo no en todos los pueblos tenían sus propias leyendas (aunque actualmente el predominante es la imagen anglosajona de los dragones).

    Dragón animatrónico del Centro Comercial West Edmonton de Alberta (Canadá). Imagen de Stonagal
  4. Dragones orientales. Presentes tanto en la cultura china, como japonesa, vietnamita, etc. Se diferencian de los occidentales/europeos en que su cuerpo es alargado, como una serpiente. También cuenta con partes de otros animales (ciervos, águilas, etc.). No tiene alas o son muy pequeñas con respecto a su cuerpo. Vuelan gracias a la magia. No escupen fuego. Pero algunos sí que escupen agua.

    Dragón chino
  5. Serpientes emplumadas. Aunque no son propiamente dragones sí que, por sus características, puede incluirse en este grupo. Las podemos encontrar en el continente americano. Por lo general están relacionadas con la divinidad, como es el caso del dios azteca Quetzalcóatl.

    Imagen de Quetzalcoatl

Durante la Edad Media es muy habitual que en las historias épicas aparezcan dragones. Mucho más que otros seres mitológicos (como son unicornios, trolls, etc.). Por lo general se suelen presentar como dioses o guardianes y en oriente también con el poder, el conocimiento y la fuerza. Suelen verse como animales muy ancianos y experimentados, por lo que son bastante sabios y destacan por sus conocimientos.

Pero también tienen un lado negativo. En Oriente Próximo el dragón simbolizaba el mal y la ruina y en el cristianismo es el mal, representando incluso al diablo. Además pueden ser vistos como enemigos que abusan de poder y contra los que hay que combatir. Por lo general les puede su avaricia e intentan conseguirlo de cualquier forma. A veces incluso llegan a devastar ciudades enteros para cumplir con sus objetivos. Estos poderosos dragones tiranos suelen ser vencidos por caballeros con armadura y de gran valía. Estos héroes solían tanto usar la fuerza bruta como la inteligencia para acabar con un dragón.

Algunas de las leyendas más atractivas que nos encontramos durante la Edad Media son:

  1. Beowulf. Es considerado una de los poemas mitológicos más importantes en el mundo anglosajón. En él se cuenta como un héroe, Beowulf libra a su pueblo de un troll llamado Grendell. Esto le permitió ganar notoriedad y convertirse en rey. Varios años más tarde el ya anciano Beowulf debe luchar contra otro ser mitológico: un dragón. Esto le obliga a luchar contra él junto con sus súbditos. Tras una larga y dura batalla tanto el dragón como Beowulf mueren.dragon
  2. El Cantar de los Nibelungos. Se trata de una obra de los burgundios (pueblo germánico o bárbaro para los romanos que se estableció entre las actuales Alemania y Francia). En esta obra se canta la historia de Sigfrido, un cazador de dragones. Su piel no puede ser atravesada por una espada (salvo una parte de su espalda) tras haberse bañado en sangre de dragón. Sigfrido es asesinado por Hagen, un traidor que sabía del punto flaco de Sigfrido.

    Sigfrido luchando contra un dragón
  3. San Jorge y el dragón. Es una leyenda religiosa en la que se presenta a los dragones como pecadores y representantes del mal. Cuenta la historia que Jorge de Capadocia llegó a la ciudad de Silene, atacada habitualmente por dragones. Los habitantes le piden ayuda para salvar al pueblo de este monstruo. San Jorge acepta y va a luchar contra el dragón. Mientras lo hace se encomienda a Dios y le brinda al dragón como ofrenda. Tras la muerte del monstruo San Jorge (que suele aparecer a caballo) pide que los ciudadanos de Silene se conviertan al cristianismo. Esta historia parece haberse extendido durante las cruzadas.

    San Jorge matando al dragón
  4. Sant Jordi. Una leyenda catalana. Se considera una derivación de la de San Jorge. En ella se cuenta que en la ciudad de Montblanc un dragón tenía aterrorizados a todos. Para acabar con los ataques deciden que alguien se sacrifique para salvarse del dragón, elegido por sorteo. Por desgracia tocó a la hija del rey. La joven camina hacia la cueva del dragón resignada con su sacrificio. Sin embargo en el camino se encuentra a un joven soldado con armadura y montado en caballo blanco, quien cuando se entera de la situación se enfrenta al dragón. Le clava una lanza y lo mata. De la sangre del dragón brotó un rosal, naciendo así la tradición de regalar una rosa el día de Sant Jordi.

    Sant Jordi matando al dragón

Otros pueblos, como los chinos (con la leyenda de los cuatro dragones o la perla del dragón) o los aztecas (con la leyenda del dios Quetzalcóatl) también cuentan con una interesante y rica mitología sobre los dragones. Sin embargo éstos no entran dentro de la Edad Media, puesto que esto es exclusivamente un periodo vivido en Europa Occidental.

Influyentes en su historia los dragones jamás dejarán de impresionarnos. Pensemos que fueron reales o no, nadie se escapa del enorme carisma que tienen estos monstruos. Muchas de las culturas del mundo cuentan con leyendas donde salen estos seres mitológicos y la mayoría de las historias que se cuentan sobre ellos son extraordinarias.

Para saber más:

  • Kappler, Claude Monstruos, demonios y maravillas a fines de la Edad Media. Madrid: Akal, 2004
  • Ingersoll, Ernest El libro de los dragones. Palma de Mallorca: José J. de Olañeta Editor, 2007
Licenciado y apasionado por la historia. Me encanta escribir artículos sobre curiosidades históricas. También de temas que llamen la atención que voy encontrando por aquí y por allá.

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