Matt Damon, la estrella perfecta

Matt Damon, la estrella perfecta

Autor: Benjamín Santana

Anoche, durante la 50ª Super Bowl, vio la luz el trailer de la quinta saga de Bourne. En sus imágenes podemos jugar a reconocer calles de Santa Cruz de Tenerife. Todo apunta a que será otro éxito de taquilla de Matt Damon, la estrella perfecta.
Ha sido un hombre envidiado desde su primer protagonista, interpretado hace más de 20 años. Fue tal el bombazo que la única opción de la prensa especializada y parte del público, fue odiarlo. La causante, El indomable Will Hunting, un fenómeno que le dio un Oscar con solo 25 años como guionista y, por si fuera poco, también una opción a llevarse otro premio dorado como actor principal. Demasiado para un desconocido extremadamente rubio y aniñado que parecía haber salido esa misma mañana del instituto con el título de rey del baile bajo el brazo. Aquel guión no lo habían escrito ellos, aseguraban, ni Matt ni Ben Affleck, su amigo y compañero de apartamento.

A Matt le resbalan las críticas maliciosas y comienza, sin que nadie lo notase demasiado, a afianzar su carrera y su status como estrella. Es 1998 y en solo tres años, tras Salvar al soldado Ryan o Rounders, Matt ha trabajado con Gus Van Sant, John Dahl y Steven Spielberg. Tonto, desde luego, no es. Aunque todavía no terminamos de creerlo.

Segundo round. Llega El talento de Mr. Ripley, donde oculta bajo bermudas de pardillo, gafas de colegial y una timidez insoportable, a un trepa asesino y homosexual que responde perfectamente a lo que debió imaginar Patricia Highsmith cuando creó a Tom Ripley. A pesar de las críticas dispares de esta maravilla de película, Damon arranca nueva etapa, sin duda, la más aburrida de su carrera.

Ahora pasa de secundarios, su agente le ha convencido de su estrellato y presume de abrir el reparto en obras tan insoportables y ñoñas como La leyenda de Bagger Vance, de Robert Redford, o Todos los caballos bellos de Billy Bob Thorton. Mientras, se hace amiguete fiel de directores como Kevin Smith o Steven Sodeberg y, gracias a ellos, se pasea y divierte con  obras como Dogma o la trilogía de Ocean´s Eleven sin perder un gramo de su popularidad aunque sea su etapa menos interesante. De seguir por ahí, poco nos hubiera durado nuestro Matt.Film Title: The Bourne Ultimatum

Pero, sorpresa, hay todavía tiempo para una tercera época. Su espectacular transformación física y su carisma en El caso Bourne, sin olvidar la mano firme de los directores Doug Lyman y Paul Greengrass, le convierten de forma inesperada en héroe de acción y protagonista de una de las series cinematográficas que más dinero, y prestigio, han recaudado en los últimos diez años. Un éxito que le permite crecer como intérprete y crear nuevos lazos con George Clooney, los hermanos Coen o Clint Eastwood para participar, ya sea como secundario o protagonista, en obras tan interesantes como Contagio, Syriana, Valor de ley o Invictus, donde consigue que la Academia se fije otra vez en él y le nomine de nuevo al Oscar.

Nuevos colegas, como Christopher Nolan, consciente de su popularidad y efecto en las plateas,  le da una aparición inesperada, breve e impactante en Interestellar y Ridley Scott opta por lo fácil y pone todo el peso de su nueva película, The martian, aún no estrenada, sobre sus hombros.

Visto desde la lejanía, Matt Damon es un intérprete que nace con un estallido, que solidifica su posición película a película y demuestra que es una persona inteligente, por sus elecciones y amistades, prestándose como secundario o estrella principal a proyectos que le interesan o le divierten. Y, muy importante, manteniendo su vida personal al margen. Visto desde la lejanía, Matt Damon es la estrella perfecta.

No hay comentarios

Dejar una respuesta