En la actualidad se venden el doble de vehículos usados que de nuevos. Los efectos de la crisis, la irrupción de las nuevas tecnologías y la tendencia generalizada de una compra más racional, han propiciado que la demanda de vehículos de ocasión se haya disparado, y todas las previsiones apuntan a que seguirá creciendo.

Una variada oferta, facilidad de acceso a la información y precios muy atractivos, son sólo tres de los ingredientes que han hecho de este segmento, un mercado muy apetecible para particulares y empresas del sector. Pero como en todo, no es oro todo lo que reluce, y es conveniente saber que si nos decantamos por esta opción a la hora de adquirir nuestro próximo coche, debemos tener en cuenta entre otras cosas, verificar que los kilómetros que refleja su odómetro (cuentakilómetros) corresponden con la realidad, y no ha sufrido manipulación alguna.

A pesar de que manipular el cuentakilómetros de un vehículo al objeto de engañar al usuario o comprador, está tipificado en nuestro código penal como delito desde el año 2011, sigue siendo una práctica más habitual de lo deseable. Solemos pensar que este tipo de acciones son cosa del pasado, cuando la reducida tecnología aplicada a los coches era mucho más limitada, y hacía más fácil trucar los antiguos relojes analógicos, pero nada más lejos de la realidad. Los avances llegan a todos los gremios y ni los avanzados cuadros de instrumentación de los vehículos modernos se salvan del pillaje y cambalaches de los amigos de la estafa.

Muchas veces por desconocimiento, y otras por exceso de confianza, lo cierto es que muchas personas que compran un vehículo de segunda mano, se encuentran con la desagradable sorpresa de que los kilómetros del coche no corresponden con los reales. Normalmente suelen enterarse tras hacer la primera visita a la Inspección Técnica de Vehículos (I.T.V.), o tras pasar por el taller oficial de la marca, pero…

¿De qué forma podemos verificar el kilometraje real de un vehículo usado?

Entre las precauciones que hay que tomar antes de efectuar la compra de un vehículo de ocasión, está la de verificar la veracidad del kilometraje. Desde hace un tiempo, todas las estaciones de I.T.V. tienen la obligación de informar a la Dirección General de Tráfico de los kilómetros que refleja cada vehículo al pasar su revisión obligatoria. De esta forma, podremos dirigirnos a la Jefatura Provincial de Tráfico más cercana y, por unos 8 € (aprox.) solicitar un informe del vehículo en el que se reflejen el kilometraje del vehículo en cuestión.car-repair-362150_960_720

Pero ¿cómo averiguar el kilometraje si el vehículo no ha pasado su primera I.T.V.?. En este caso, la situación es más compleja, y tendremos que efectuar una labor de investigación para informarnos. Lo primero, es localizar el taller donde el vehículo ha efectuado todas o las últimas revisiones. Lo más habitual aunque no obligatorio, es que durante los primeros años casi todo vehículo nuevo pase por el concesionario oficial para efectuar las revisiones periódicas. Los talleres oficiales no sólo tienen la obligación de registrar el kilometraje, sino que también pueden comprobarlo a través de la llave o del propio hardware del vehículo, así que, esta sería otra forma de contrastar la información.

Si no tenemos forma de rescatar un informe completo, con las revisiones efectuadas en el vehículo y los datos del kilometraje, sería importante averiguar al menos la distancia que recorría el vehículo anualmente. De esta forma y sabiendo el año de matriculación del vehículo, podríamos efectuar una estimación aproximada de los kilómetros totales del vehículo.

Pero ¿qué hacer si detectamos el trucaje una vez comprado el vehículo?

Si constatas que has sido víctima de este engaño al comprar tu vehículo, puedes proceder de la siguiente forma. Una de las opciones, siempre que la cuantía defraudada sea superior a los 400 euros, sería interponer una denuncia al vendedor por estafa, amparándote en el Código Penal. La otra opción, es solicitar la resolución del contrato ante el Sistema Arbitral de Consumo, y pedir la devolución total del importe pagado por la compra. Es importante resaltar que ambas opciones dispones de hasta 3 años para tomar las acciones oportunas.

Como habrás podido apreciar, cuando realicemos este tipo de operaciones todas las precauciones son pocas, siendo recomendable y necesario tomar las medidas oportunas para evitar en la medida de lo posible ser engañados. Y RECUERDA: los chollos y las súper ofertas existen, pero no siempre son lo que parecen.

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