¿Podemos imaginarnos un mundo donde investigaciones científicas afirmen que las mujeres son menos inteligentes que los hombres? Esto era muy común desde el siglo XIX y comienzos del siglo XX. En muchos estudios se infravaloraba al sexo femenino. La mayoría de las veces los resultados concluían que la mujer estaba preparada biológicamente solo para las labores doméstica, tener hijos,  educarlos y poco más.

Las investigaciones que concluían que las mujeres eran inferiores intelectualmente a los hombres no eran exclusivamente hechas en España. A lo largo del siglo XIX y a comienzos del XX  la mayoría de los médicos del mundo publicaron libros donde hablaban de la claras diferencias entre ambos sexos. Parece increíble lo que ha cambiado España y el mundo el último siglo.

Que se pensara que eran más tontas hacía que fueran marginadas socialmente. Vistas como menores de edad tenían la obligación de depender de un hombre, ya fuera un familiar (padre, hermano, tío, etc.) o bien del marido en caso de que estuviese casada.

Los cambios fueron muy rápidos en este siglo. Se pasó de ver marcadas diferencias a observarse simplemente cierta diversidad biológica pero que no era determinante para hablar de inferioridad en uno u otro sexo. En la actualidad se ha pasado de ver a la mujer como un ser biológicamente inferior al hombre a existir igualdad intelectual.

Este artículo, basándose en el trabajo de Teresa Ortiz, se ha dividido en dos puntos: cómo era estudiado y visto el fenómeno del feminismo por parte de los médicos y cuáles eran las diferencias biológicas que se veían entre hombres y mujeres.

  • Estudio y visión del feminismo

A comienzos del siglo XX los médicos, como científicos, debían no solo hacer estudios puramente biológicos sino también investigar fenómenos sociales relacionados con las personas. Esto se debía a la teoría de que su trabajo era de directo contacto con ellos. Contaban pues con la autoridad y reconocimiento social suficiente para hacer estudios sobre el feminismo. Así ellos jugaron un papel importante en este proceso. Fueron constantes la publicación de libros para tratar el tema, buscando muchos en estas obras la respuesta a los cambios. Lo más constante era ver el feminismo como un hecho social relacionado con la Revolución Industrial y radicalizada por los efectos de la I Guerra Mundial.

El concepto feminismo no era entendido como en la actualidad. Así hacían diferencia entre feminismo (más centrado en la mujer modelo que no rompiera con el status quo, buena reproductora, cariñosa, de su casa, etc.) y el hominismo (reivindicación de igualdad entre hombres y mujeres).

Feministas francesas exigiendo el derecho al voto

Por lo general la mayoría de los médicos estaban a favor de que la mujer lograra mayor independencia del hombre. Destacaba el apoyo a que tuvieran derecho al voto. Esto no significa que no existiera cierta controversia sobre cuál era el papel que ellas debían ocupar en la sociedad. Todavía muchos doctores no van a ver a la mujer preparada para trabajar fuera de casa.

  • Diferencias biológicas hombres y mujeres

Durante todo el siglo XIX y primeras dos décadas del siglo XX la mujer era vista como inferior intelectualmente y así aparece en la mayoría de los libros médicos de la época. Para estas conclusiones se basaban en estudios frenológicos (análisis de las medidas del cráneo, cuando se relacionaba su tamaño y su forma con la inteligencia).

En torno a 1920 se fue abandonando la frenología como ciencia. Tanto en España como en el resto del mundo. A partir de este momento se habla no ya sobre inferioridad biológica sino de diferencias entre hombres y mujeres. Se acepta la diversidad aunque sí que se debe aclarar que el canon lo marcaba el sexo masculino. De esta forma siguieron presentándose datos sobre que la mujer por esas pequeñas diferencias, tenía un nivel intelectual inferior que el hombre.

Doctor Gregorio Marañón

Desgraciadamente los test de inteligencia parecían secundar la idea de que la mujer tenía menor nivel intelectual que el hombre. Pero no se contaba con una importante variable, ellas solían tener un menor nivel educativo sobre todo por contar con un plan de estudios diferente al de los hombres.

Médicos de gran prestigio como Gregorio Marañón y Víctor Conill se esforzaron en relacionar el menor nivel intelectual de las mujeres de la época con su escasa educación. A pesar de sus esfuerzos para no tratar con inferioridad al a mujer, a veces caían (posiblemente sin darse cuenta) en estereotipos. A pesar de eso no hay ninguna duda de que las cosas estaban cambiando en el mundo de la medicina.

Para saber más:

  • Domínguez Alcón, Carmen; Miguel Rodríguez, Jesús De “La justificación médica de la desigualdad sexual: ideologías de los ginecólogos españoles sobre la mujer”. Doctor, 1977
  • Ortiz Gómez, Teresa “El discurso médico sobre las mujeres en la España del primer tercio del siglo veinte”. en Área 3. Cuadernos de temas grupales e institucionales. Madrid: Asociación para el Estudio de Temas Grupales, Psicosociales e Institucionales, 1996-97

 

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