Autor: Santi Garabote

La respuesta es afirmativa. Está comprobado que las diferencias.

Entre quien lo lleva a cabo y quien lo rechaza son notables, aunque siempre a favor de los activos. Además, también queda demostrado que puede mejorar nuestra calidad de vida emocional, así que de ti depende hacerlo. Toma nota y modifica tu actitud.

Y es que todo lo que el deporte nos aporta es tan importante y necesario, que me cuesta entender a todas esas personas que, aun disponiendo de tiempo para poder realizar algún tipo de actividad física, prefieren pegarse al sofá con velcro y perder el tiempo delante del televisor u ordenador.

Bien es cierto que al principio cuesta. Nuestro cuerpo pasa por un periodo de adaptación y es en este momento cuando debemos ser fuertes y no abandonar, ya que si lo hacemos, nunca podremos llegar a disfrutar de los beneficios que nos aporta. Una vez logremos pasar dicho umbral, nos habremos enganchado: el deporte se convierte en una droga. Está demostrado que su práctica regular provoca la secreción de endorfinas, que funcionan como neurotransmisores y son similares a los opiáceos en su efecto analgésico y de sensación de bienestar. Por ello, al terminar la práctica deportiva, nos sentimos tan bien y con tanta vitalidad y energía.male-719559_960_720

Los nuevos beneficios del deporte son, por ejemplo, un refuerzo en la autoestima. Y esto es debido a que nos sentimos mejor con nuestro aspecto físico y porque llegamos a conocernos más a fondo. Está claro que no todo el mundo posee las mismas motivaciones para vivir una vida activa y llena de deporte, pero lo que sí es una realidad es que los cambios en nuestro cuerpo se producen queramos o no. Y, en mi opinión, debemos abrazar ese cambio.

Además, en la práctica de un deporte, uno de los factores fundamentales es el componente psicológico y relacional. Conocemos personas con gustos afines y creamos vínculos. Nos abrimos al mundo y acabamos con ese miedo a relacionarnos que tanto afecta a nuestra generación. Abrimos la mente y aprendemos a ser tolerantes, pacientes, empáticos y, todo ello, hace que nuestra inteligencia emocional evolucione y seamos personas asertivas en nuestro día a día.

Otro aspecto a tener en cuenta es que nos ayuda a aceptar las derrotas en ciertos momentos y contribuye a que seamos capaces de pasar página con mayor rapidez. Si te caes, te levantas; y si algo no sale como queremos hoy, con empeño y dedicación saldrá mañana. Lo que nos lleva a la constancia y concentración, cualidades que se extrapolan a nuestra vida cotidiana ayudándonos a llevar a cabo diferentes actividades de forma más eficiente.

Actualmente, casi todas las modalidades deportivas están al alcance de cualquiera. Así que las posibilidades son increíblemente variadas. No importa nuestra edad, peso o condición física. El deporte tiene la capacidad de cambiar tu vida ¿A qué esperas para ser feliz?

No hay comentarios

Dejar una respuesta