Ha llegado el momento. El cuerpo nos lo dice: el peso empieza a pesarnos. De hecho, según los últimos estudios, un 47% de la población española padece sobrepeso y un 70,2% exceso de grasa corporal, sobre todo a nivel abdominal, siendo mayor en varones que en mujeres. Todos estos parámetros aumentan con la edad. Eso sin entrar en las enfermedades asociadas al exceso de peso: diabetes, hipertensión, problemas articulares, afección ocular…

Vale. Ya sabemos que tenemos un problema, ¿y ahora? ¿Hago la dieta de la alcachofa?, ¿compro esas pastillas come-grasas que venden en el supermercado? La respuesta es no. Los problemas de salud y el exceso de peso deben resolverse en el ámbito sanitario.

Pero también hay muchas diferencias entre profesionales que ofrecen unos u otros servicios, tanto en el sector público como en el privado. ¿Cuál será el mío?

La respuesta nos la da Assumpta Caixàs, coordinadora del Área de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinlogía y Nutrición (SEEN), quien deja claro que “para perder peso lo mejor es acudir a un profesional sanitario, ya sea un endocrinólogo, un médico generalista o un nutricionista”. La experta insiste: “Un coach nutricional es una persona que no necesariamente es nutricionista, sino que ha recibido una formación para ayudar a los cambios de hábitos dietéticos”. Por lo tanto, si acudimos a este tipo de fórmula, lo ideal es asegurarnos de que estamos siendo atendidos por inmejorables profesionales sanitarios.

Con respecto a otros lugares, como herbolarios u otros negocios especializados en el control de peso, hay que remarcar que “no son profesionales sanitarios y no tienen validez científica aprobada para ser recomendados para tratar la obesidad o el sobrepeso”, puntualiza.

Sandía verano

Diez consejos para reducir el sobrepeso

  1. Controla el tamaño de las raciones. Come con moderación, un poco de todo.
  2. Mantente activo. Camina al menos 30 minutos diarios.
  3. Ingiere fruta y verdura todos los días.
  4. Limita la comida rápida.
  5. Evita comer delante del televisor o del ordenador.
  6. Come despacio y siempre que puedas en familia o en compañía.
  7. Limita los fritos y rebozados.
  8. Quítate la sed con agua: reduce el consumo de vino y cerveza.
  9. Modera el azúcar blanco, los alimentos dulces y las bebidas azucaradas.
  10. Si necesitas ayuda, consulta con un profesional sanitario especializado.

Aitor Sánchez García es dietista-nutricionista y autor de unos de los blog sobre alimentación más seguidos, que tiene el atractivo nombre de www.midietacojea. com. Cuando se le pregunta a qué profesional acudir para bajar o controlar el peso, responde “sin duda alguna, a un dietista-nutricionista”. Defiende su postura diciendo que “toda la carrera universitaria gira en torno a conocer mejor los alimentos, las situaciones fisiológicas de las personas y por supuesto otras técnicas para que la dieta sea exclusiva para un individuo. Es el único profesional con ese abordaje tan amplio que permite dar la respuesta adecuada: tu dieta, para cada momento, para cada situación”.

Assumpa Caixàs, de la SEEN, defiende que “siempre hay que recurrir a un profesional sanitario, ya sea un endocrinólogo, médico generalista o un nutricionista. Cada uno de estos tres profesionales puede aportar sus conocimientos y contribuir satisfactoriamente al seguimiento de una dieta”.

Con respecto a la guerra entre médicos y nutricionistas por liderar este asunto, Aitor Sánchez reflexiona: “La formación y la dedicación es diferente. Un médico endocrino es experto en ese sistema, como muchas patologías alimentarias tienen una repercusión o causa hormonal, el endocrino se ha ocupado tradicionalmente de estos casos. Por suerte, ahora existe la profesión de Dietista-Nutricionista que permite complementarlo y darle un abordaje más conductual”.

Pues con ambas posturas, el paciente es el que debe decidir a qué profesional acudir siempre que se encuentre en la rama sanitaria. Y, ¿cómo detectar cuando alguien no es profesional? El autor de www.midietacojea.com responde: “Que sus recomendaciones tengan sentido común, que no nos prometa resultados mágicos, que no nos venda medicación de manera innecesaria, que nos hable con rigor y, sobre todo, que se esfuerce en buscarnos un plan en exclusiva para nuestras necesidades personales. Todo lo contrario, es una alerta de que podemos estar ante alguien que se quiere aprovechar de nuestro dinero”.postre

No acudir a profesionales puede, además, traer consecuencias porque no están preparados para detectar signos de patologías subyacentes, pueden traernos problemas de salud asociados a la falta de nutrientes.

¿Quién es quién?

La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición define cada una de estas ramas de la siguiente manera:

El endocrinólogo es el especialista en Endocrinología y Nutrición. Esta especialidad abarca todos los problemas de las glándulas del cuerpo que fabrican hormonas y cuyo defecto o exceso causan enfermedades tan conocidas como la diabetes, el hipotiroidismo, el hipertiroidismo, etc. Por tanto, si acudimos al endocrinólogo, tendremos un punto de vista del médico especialista que nos podrá ayudar a diagnosticar enfermedades subyacentes. Los endocrinólogos también tienen conocimiento de cómo elaborar una dieta para cada patología e individualizarla para cada paciente.

El médico generalista, como su nombre indica, es el primer eslabón en la atención médica. Suele ser el que mejor conoce al paciente y por tanto, es el que muchas veces si lo ve necesario, lo deriva al especialista. Para perder peso inicialmente, es adecuado acudir al médico generalista porque él mismo ya puede iniciar el primer despistaje de alguna enfermedad que curse con obesidad e indicar el inicio de la dieta y ejercicio físico.

Los nutricionistas no son médicos, son profesionales sanitarios con grandes conocimientos de los alimentos, de su composición, de cómo elaborar las dietas sanas e individualizadas. Son de gran ayuda al endocrinólogo o al médico generalista para el seguimiento y soporte en la prescripción de las dietas.

 

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