Esta semana se presentó en Madrid el proyecto IBM Chef Watson, una inteligencia artificial localizada en la nube y programada por la otrora compañía de creación de ordenadores, con el fin de desarrollar recetas creativas y propias -además de otras estudiadas- para que cualquier persona que tenga acceso pueda ponerlas en práctica con seguridad de obtener, si su mano en la cocina es correcta, un exquisito manjar.

Y es que Watson ha estudiado más de 10.000 recetas de grandes chefs internacionales de los cuales se ha permitido el lujo de marcarse patrones que relacionan los ingredientes, o resultados de determinados ingredientes que siempre comparten receta. De esta manera, la IA consigue entender el funcionamiento de los alimentos para poder ofrecer novedosos platos que, a priori, podrían no casar con el paladar del ser humano.

En total, se calcula que Watson está listo para proponer más de 16 billones de recetas a los usuarios. Una amalgama impresionante de opciones con la que uno no puede excusarse, argumentando que tiene pocas cosas en casa para preparar algo sorprendente y sabroso. Son más de 200 ingredientes memorizados en unos 300 tipos de platos,ya sean fritos, guisos, o cualquier otra clase.

Todo el potencial de esta nueva tecnología se basa en sus propios estudios relacionados con los gustos del ser humano y cómo se emparejan los sabores para poder mezclar y preparar recetas jamás imaginadas por la mente humana y que, sorprendentemente, dejan boquiabiertos a los grandes profesionales de los fogones.

Siempre se habla de que las tecnologías se desarrollan para facilitar el día a día del ser humano y, desde luego, con el IBM Chef Watson este principio es incontestable. No solo por la necesidad primaria de alimentarse para subsistir, sino porque está al alcance de profesionales y no profesionales de las cocinas.

No hay comentarios

Dejar una respuesta